Monday, October 3

El Papa ordena un informe anual sobre cómo se aplican las medidas contra abusos en toda la Iglesia



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Esta semana se han reunido en el Vaticano los 18 componentes de la «Pontificia Comisión para la Protección de Menores », lanzada en 2014 por el Papa Francisco para combatir los abusos. Entre sus integrantes está Juan Carlos Cruz, uno de los principales activistas de esta causa, y abusado por el ex sacerdote chileno Fernando Karadima.

Durante la presentación del nuevo paquete de medidas anunciado este viernes por el Papa Francisco, Juan Carlos Cruz se refirió a la
situación en España. «Lo que ha ocurrido en España es una lección para la Iglesia y para todos», dijo en referencia a la recopilación de denuncias en la prensa. «La Iglesia tiene que ser fiable para que cuando las víctimas necesiten ayuda, no tengan que acudir a medios de comunicación», aseguró.

Cruz dijo que está siguiendo de cerca el
caso español y que ha intercambiado impresiones con algunas víctimas. «Estaba la cuestión de que quizá el despacho de abogados es del Opus Dei y esas cosas, pero espero que las víctimas vayan a las comisiones. Que vayan, y que hablen claro», propone como vía para afrontar la crisis.

Por otro lado elogió al cardenal
Juan José Omella en este proceso, —«está haciendo un buen trabajo»—, y añadió que el purpurado «tiene un trabajo duro por delante, intentando unir a los obispos en España, porque, como en todo el mundo, están un poco polarizados».

«Me anima que un
obispo diga que está contento porque finalmente la verdad salga a la luz», explicó. Ahora bien, «espero que también se pidan cuentas, que se reclamen responsabilidades», concluyó.

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Menos casos e informe anual

Juan Carlos Cruz aplaudió también la nueva vuelta de tuerca del
Papa Francisco para asegurarse de que hay sintonía y decisión en la lucha de todas las instituciones católicas contra los abusos.

El Papa ha dispuesto que el
Vaticano elabore y publique un informe anual sobre cómo las diócesis e instituciones de la Iglesia aplican las medidas para prevenir los abusos y cómo afrontan los casos que se detectan. Se refiere a las normas detalladas por el Pontífice en 2019 en la carta apostólica «Vos estis lux mundi».

Francisco ha encomendado la realización de este informe anual a la «Pontificia Comisión para la Protección de Menores». Se trata de aplicar el mismo mecanismo que ha funcionado con éxito en la «operación limpieza» en las instituciones financieras de la Santa Sede, que ha servido para detectar irregularidades, asegurarse de que se actúa con rigor y dar cuentas a la sociedad.

Durante el encuentro de este viernes con la comisión, el Papa ha revelado por una parte que «la incidencia de los abusos a menores por parte del clero ha mostrado un descenso durante varios años en aquellas partes del mundo donde se dispone de datos y recursos fiables», pero por otra les ha pedido que no se duerman en los laureles pues «aún queda mucho por hacer».

Para consolidar esta tendencia, ha solicitado «un informe fiable sobre lo que está ocurriendo y lo que debe cambiar, para que las autoridades competentes puedan actuar». «Dicho informe será un factor de transparencia y responsabilidad y -espero- dará una clara indicación de nuestros progresos en este empeño. Si no hay avances, los fieles seguirán perdiendo la confianza en sus pastores, lo que hará cada vez más difícil el anuncio y el testimonio del Evangelio», ha justificado.

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Uno de los puntos centrales será buscar la colaboración con las víctimas. «El testimonio de los supervivientes representa una herida abierta en el cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Os exhorto a trabajar con diligencia y valentía para dar a conocer estas heridas, a buscar a quienes las sufren y a reconocer en estas personas el testimonio de Jesús en la cruz», ha pedido el Papa a la
comisión vaticana.

La comisión está formada por 18 personas con experiencia en la lucha contra los abusos, desde el juez Neville Owen, ex miembro de la Corte Suprema de Justicia en Australia, hasta Teresa Morris, ex coronel de Chicago, encargada de investigar conductas irregulares en la policía de Illinois. La preside el cardenal Sean O’Malley, arzobispo de Boston, epicentro de la crisis en EE.UU., y su secretario ejecutivo en Roma es el sacerdote británico Andrew Small.

«Verificar si se cumplen las reglas ayudará a reconstruir la confianza», ha explicado Andrew Small nada más conocer la decisión del Papa. El sacerdote de 53 años reconoce que prevenir los abusos y proteger a las víctimas no es solo «editar folletos con normas o preparar a expertos; hay que verificar que se actúa correctamente. Este tipo de informes han dado fruto en cuestiones económicas, ahora lo aplicaremos en este ámbito», ha añadido.

La comisión empezará su trabajo analizando las medidas en los dicasterios de la
Curia Vaticana, pero su idea es abordar la situación de conferencias episcopales, órdenes religiosas y movimientos de laicos, también para reconocer los aciertos. «Hay muchas cosas buenas que se están haciendo, y hay que darles visibilidad», ha explicado Small.

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Sin duda, conocer buenas prácticas contra los abusos en instituciones religiosas tendrá una repercusión muy positiva en toda la sociedad, pues ayudará a prevenir, detectar y afrontar estas situaciones en otros ámbitos.

«Oír a las víctimas siempre provoca dolor»

Entre los últimos fichajes de esta comisión pontificia está el brasileño Nelson dos Santos, uno de los principales expertos mundiales en rehabilitación de jóvenes toxicómanos. Hace 38 años fundó junto al franciscano Hans Stapel las «Fazenda da Esperança», unas granjas que proponen un itinerario de rehabilitación a unos 4 mil jóvenes.

«De estos cuatro mil que intentamos ayudar a salir de la droga, alrededor de la mitad han sufrido en el pasado abusos en sus familias o por parte de personas de la Iglesia», explicó este viernes en el Vaticano.

«Sentir la voz de esas víctimas siempre provoca dolor. Yo lo siento desde hace 38 años», confió. «Pero tomar el dolor de quienes han sido abusados por personas que debían ayudarles, es también una conversión para las personas de la Iglesia».

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