Saturday, April 13

«No somos tierra de conquista»


México – Madrid
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Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, acaba de romper relaciones, por lo menos de palabra, con España en la mañana de este miércoles desde su discurso diario de las Mañaneras. El político tabasqueño, cuyo abuelo José Obrador nació en Ampuero (Cantabria), ha declarado: «Vale más darnos un tiempo. Una pausa. A lo mejor ya cuando cambie el gobierno ya se restablecen las relaciones cuando yo ya no esté aquí. Y
yo desearía que no fuera como eran antes».

López Obrador llevaba unos cuantos meses sin si quiera nombrar a España y su reiterada obsesión por tildarnos de conquistadores sanguinarios y abusadores. Pero,
este miércoles la afrenta se ha vuelto más cruda: «No somos tierra de conquista», sentenciaba con frase hiriente tras más de 500 años.

Olvidándose que los Reyes Católicos fueron los primeros en legislar la protección de los indígenas con ‘Las Leyes de Burgos’. Por lo que se les considera precursores de la ‘Declaración de los Derechos Humanos’ o que el arzobispo Alonso de Montúfar y el virrey Luis de Velasco combatieron su esclavitud.

Mediante una misiva enviada a finales de marzo de 2019, el mandatario mexicano emplazó al Rey Felipe VI -que en este momento se encuentra
confinado con síntomas leves por Covid- y al Papa Francisco «se
pida perdón a los pueblos originarios por las violaciones a lo que ahora se conoce como derechos humanos». En la carta trasladó al Rey de España que la conquista española «impuso la fe y se construyeron templos católicos sobre las antiguas pirámides».

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Desde su intervención mañanera, cuyo récord rompió a mediados del pasado diciembre con una alocución de tres horas y veintidós minutos, López Obrador suele nombrar a empresas como Iberdrola que canceló una inversión en suelo mesoamericano de más de mil millones de euros en junio de 2020. En esta ocasión, sin especificar ningún conglomerado económico, definió a su manera al empresariado español posicionado como el segundo inversor extranjero en México con 1.681 millones de dólares: «Eran como dueños de México. Es el caso de las empresas españolas. Si ahora no es buena la relación a mi me gustaría que hasta nos tardáramos en que se normalizara. Para hacer una pausa que yo creo que nos va a convenir a los mexicanos y a los españoles. Hacer una pausa en las relaciones porque era un contubernio arriba. Una promiscuidad económica, política. En la cúpula de los Gobiernos de España y México, como en los tres sexenios seguidos (en referencia a las administraciones anteriores).
México llevaba la peor parte. Nos saqueaban», sentencia.

Nuevo embajador de México en España

Sin duda una coyuntura enrarecida que afectará al embajador, Juan López-Dóriga Pérez, el único que asistió a la celebración de los 200 años de la Independencia Mexicana de nuestro país. Un acercamiento político que no se produjo pese a que la entonces ministra de Exteriores, Arancha González Laya, propuso la intervención del Gobierno de España en los desfiles de celebración en su visita a México el año anterior a los festejos. El diplomático zaragozano, según ha podido comprobar ABC por instancias gubernamentales, se encuentra hace meses en disposición de ser trasladado a otro destino.

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Estas declaraciones del presidente de México se producen dos semanas después de que el actual ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares, dijera durante su comparecencia en el Senado que había «interés de abrir una nueva página» en las relaciones entre España y México. «En los próximos meses vamos a reforzar mucho las relaciones con México», declaró.

Albares realizó esta afirmación después de que el pasado 28 de enero España concediera el plácet al nuevo embajador de México en Madrid, Quirino Ordaz, quien fuera gobernador de Sinaloa Una aprobación que el Gobierno de Pedro Sánchez se pensó durante cinco meses. La concesión de un plácet no suele demorarse más de cuatro semanas, por lo que en este caso se llegó especuló con que la tardanza podía estar relacionada con la postura tan crítica que López Obrador mantiene con el pasado colonial de España.

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