Saturday, March 2

Primera dimisión de un rector de EE.UU. por el antisemitismo en los campus


Las ambiguas respuestas sobre el antisemitismo en los campus de las rectoras de tres de las universidades más prestigiosas y elitistas del mundo ya han provocado una dimisión forzada. La rectora de la Universidad de Pensilvania (UPenn), Liz Magill, ha presentado su renuncia al cargo la tarde de este sábado, y pasará a ser docente sin más.

El anuncio de la dimisión lo hizo el presidente de la junta administrativa de la universidad, Scott Bok. La junta iba a reunirse para decidir sobre el futuro de Magill, tras la indignación expresada por políticos y académicos por las respuestas evasivas de Magill y las rectoras de Harvard y el Massachusetts Institute of Technology en una comisión en el Capitolio el martes.

El cargo de rector de esa universidad recibe una compensación de más de 1,5 millones de dólares, unos 1.4 millones de euros al cambio actual.

Magill dijo en unas declaraciones insertadas dentro del comunicado de la universidad: «Ha sido un privilegio para mí servir como rectora de esta notable institución. Ha sido un honor trabajar con nuestra facultad, estudiantes, personal, exalumnos y miembros de la comunidad para avanzar en las misiones vitales de Penn».

El martes, preguntada por si «pedir el genocidio de los judíos, supone una violación del código de conducta de su universidad», Magill dijo que «si las palabras se convierten en conductas, eso puede ser acoso», sin más. No condenó esos llamamientos al exterminio del pueblo judío, tras el ataque de Hamás el 7 de octubre.

La junta que dirige la Escuela de Negocios Wharton, una de las más prestigiosas y exclusivas de la UPenn, recomendó días después de esa comparecencia el despido de Magill. El propio gobernador de Pensilvania, el demócrata Josh Shapiro, también recomendó su marcha.

Also Read  Pennsylvania and North Carolina primaries test Trump's hold on Republican party | Republicans

Hasta el portavoz de la Casa Blanca, Andrew Bates, tuvo que criticar a las rectoras, al constatar que «los llamamientos al genocidio son monstruosos y completamente contrarios a todo lo que representamos como país». Además, señaló que «cualquier declaración que abogue por el asesinato sistemático de judíos es peligrosa y repugnante, y todos deberíamos estar firmemente en contra de ellos, del lado de la dignidad humana y los valores más básicos que nos unen como estadounidenses».

El 73% de los estudiantes judíos en EE.UU. ha experimentado o presenciado antisemitismo desde el inicio del año escolar en curso, un porcentaje que ha aumentado drásticamente después de los ataques de Hamás, según un estudio publicado el mes pasado por el Centro de Investigación del Antisemitismo de la Liga Antidifamación (ADL).

En encuestas realizadas en 689 campus, incluido el de la Universidad de Pensilvania, muchos estudiantes judíos dicen sentir una disminución significativa en su seguridad física y emocional en los campus, y en la voluntad de revelar su identidad judía.

Un alto porcentaje de estudiantes judíos expresan inseguridad y autocensura al hablar sobre Israel o el antisemitismo, con un aumento notable después del 7 de octubre. La mayoría de los estudiantes, tanto judíos como no judíos, sienten que los rectorados no han hecho lo suficiente para abordar el prejuicio antisemita.

Tras las crítias, la ya ex rectora Magill publicó un video en el que trató de matizar sus palabras: «En ese momento, me centré en nuestras políticas alineadas con la Constitución, que dice claramente que las expresiones de ideas por sí solas no son punibles». Sin embargo, reconoció haber omitido un aspecto crucial: «Debería haberme centrado en el hecho irrefutable de que un llamamiento al genocidio del pueblo judío es un llamado a una de las violencias más terribles que los seres humanos pueden perpetrar. Es malvado, simple y llanamente».

Also Read  FDA could approve over-the-counter purchase of first birth control pill | usnews

En semanas recientes han aumentado las protestas en instituciones universitarias de EE.UU. contra la misión bélica de Israel contra Hamás en Gaza, por el alto número de bajas civiles, que superan los 17.000 según cifras del propio grupo que controla la Franja. En el ataque del 7 de octubre, Hamás mató a 1.400 israelíes.


www.abc.es

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *