Friday, September 30

Xiaomi 12 Pro, análisis y opinión



Hace unos meses Xiaomi empezaba a hacer una declaración de intenciones. Lanzamientos como el Xiaomi 11 -análisis- o el Xiaomi 11 Ultra -análisis- llegaron para decirnos “eh, que queremos empezar a jugar en la liga de los mayores”

De hecho, poco a poco el discurso de la compañía ha ido enfocado a eso: intentar conseguir que el usuario comprenda que ya no son la marca que se abrió paso en el mercado durante todos estos años con móviles de calidad, pero por debajo del precio de mercado.

La tarea de convencer al consumidor es titánica, pero acompáñame en el análisis de este Xiaomi 12 Pro porque, seguramente, te vas a sorprender. Y es que, aunque cueste 1.099 euros, pocas cosas más se pueden meter en este móvil.

  Xiaomi 12 Pro
Pantalla Panel AMOLED LTPO de 6,73″ | Resolución WQHD+ de 3.200 x 1.440 píxeles | Refresco de 1 a 120 Hz | Brillo pico de 1.500 nits
Procesador Snapdragon 8 Gen 1
Memoria RAM 8 o 12 GB LPDDR5
Almacenamiento 256 GB
Cámaras principales Principal de 50 Mpx IMX 707 OIS | Gran angular de 50 Mpx f/2.2 | Telefoto de 50 Mpx 2x óptico f/1.9
Cámara frontal 32 Mpx f/2.45
Batería 4.600 mAh | Carga de 120 W por cable | Cargador incluido | Carga inalámbrica de 50 W | Carga inversa de 10 W
Sistema operativo Android 12 + MIUI 13
Dimensiones y peso 163,6 x 74,6 x 8,16 mm | 205 gramos
Precio 1.099,99 euros en la tienda de Xiaomie

Apartados del análisis del Xiaomi 12 Pro:

De esos móviles que hay que llevar sin funda

Me encanta que muchos fabricantes de móviles de gama TOP estén pasándose al cristal con acabado mate. Lo estamos viendo en Oppo, en Apple, en Samsung y en realme. Y, ahora, también en Xiaomi gracias a unos nuevos 12 y 12 Pro que no se llevan bien con las huellas. En el buen sentido, eso sí.

Los tres nuevos colores tienen el mismo acabado, un cristal con un acabado esmerilado que hace que las huellas no se queden pegadas a la mínima. Teniendo el color gris, el más propenso a la suciedad, te puedo decir que “funciona” de maravilla y, además, el tacto es una gozada.

Me encanta ese toque que da el acabado esmerilado porque es muy sedoso y agradable. Unido a una gran ergonomía en este modelo, tenemos uno de los móviles más cómodos de los lanzados este año con esa diagonal de 6,73″.

Es grande, no te equivoques, y para algunas cosas te harán falta ambas manos, pero lo cierto es que se nota que Xiaomi ha prestado atención a algo tan importante como la experiencia de uso desde el diseño y gracias a los laterales curvados y las esquinas redondeadas, es un móvil muy cómodo en la mano.

Creo que los botones, todos en el lateral derecho, están ubicados en una posición perfecta y el lector de huellas en pantalla también está a la altura ideal para no tener que hacer gestos extraños con el móvil en la mano.

Da casi pena poner la funda que va en la caja, una funda bastante convencional que se agradece, pero que rebaja la categoría de tacto del terminal. Si la quieres usar, adelante, claro está, pero yo lo he llevado sin funda estos días. Además, trae un protector de pantalla de plástico preaplicado.

Los bordes son de aluminio con acabado mate y lo único, a nivel de diseño, que no me gusta es que el altavoz superior queda eclipsado por la mano cuando sujetamos el móvil en panorámico.

Pero, realmente, es que creo que Xiaomi podo puede hacer ahí porque no puede colocar el altavoz en el otro lateral, ya que ahí está el módulo de cámara. ¿Puede que centrando un poco el altavoz en la parte superior? 

Quizá así se resuelva parte del problema, pero ahí también está el módulo de la cámara frontal… en fin, que es complicado encontrar un equilibrio y, pese a eso, considero que es un diseño muy logrado. 

Pero bueno, ya que estoy con los altavoces, tenemos cuatro altavoces o, mejor dicho, dos altavoces dobles. Cada altavoz está formado por un woofer y un tweeter y el volumen no es más alto que en otros gama alta, pero sí se nota que el sonido tiene más cuerpo.

Y sí, si me preguntas, en todo momento tengo la sensación en la mano de contar con un móvil que cuesta 1.000 euros. Por diseño y sonido está a la altura y, además, esa sensación de un móvil premium con todas las de la ley se reafirma en cuanto encendemos la pantalla.

Un espectacular AMOLED LTPO para devorar contenido

Aquí Xiaomi tampoco se ha cortado y ha introducido un panel excelente para consumir contenido. Tenemos un AMOLED de 6,73″ que cuenta con varios modos de imagen para que elijamos el que más nos guste.

Si te gustan los colores saturados, tienes el “vívido” que se ajusta a cada tipo de contenido que estemos reproduciendo o el “saturado”, pero yo estoy usando el modo “color original” que sí, es menos vistoso para según qué cosas, pero me gusta más en el día a día.

También contamos con la tecnología de colores adaptativos que cambia el tono de la pantalla dependiendo de la luz ambiental. Funciona de manera correcta, pero no de forma tan rápida y reactiva como el True Tone de Apple, por ejemplo.

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Pero bueno, si seguimos con el panel, ya te he dicho que para consumir contenido es una gozada y, aunque tiene los laterales curvados, para videojuegos va fenomenal. No he tenido ningún toque falso esta semana de uso, ya que es algo que está limitado por software, así que buen punto para Xiaomi.

Y el brillo es otra cosa que está a la altura del terminal con, según nuestras mediciones, 1.441 luxes de brillo con una correcta desviación media. De día en la calle lo vas a ver perfectamente y el sensor de brillo automático no me ha dado ningún problema.

Por otro lado tenemos dos modos de resolución y refresco. Este panel es LTPO, lo que significa que cuenta con una tasa de refresco de 1 a 120 Hz si así lo decidimos, adaptando el refresco al tipo de contenigo que estamos reproduciendo.

La experiencia es muy suave en todo momento y lo cierto es que no se notan los saltos de cambio de refresco. En este sentido, todo bien. Consume más batería que fijando la tasa a 60 Hz, curiosamente, pero la verdad es que prefiero esa suavidad.

También tenemos dos modos de resolución, el FullHD+ por un lado y el WQHD+ por otro con una opción para reducir resolución en ciertos momentos de manera automática. Empecé usando el móvil con la máxima resolución, pero al final me he cambiado a FullHD+.

Los motivos son que consume menos batería en este modo y, además, sí, en 1.440p se ve espectacular, pero tienes que acercarte mucho a la pantalla para distinguir los píxeles en 1.080p.

Una bestia con un buen MIUI 13, pero al que le falta para ser perfecto

En el interior encontramos el Snapdragon 8 Gen 1. Tras varios análisis a móviles con ese SoC como el realme GT 2 Pro -análisis- o el RedMagic 7 -análisis-, creo que ya no hace falta una presentación técnica.

Simplemente te diré que es un chip extremadamente potente, sobre todo, en GPU y que es un SoC con el que vas a poder jugar a cualquier juego al máximo nivel. 

En Genshin Impact tenemos una experiencia fantástica a 60 fps, aunque con algunos bajones a 50 fps, y en Call of Duty Mobile vas a poder jugar al máximo y con una excelente tasa de frames por segundo.

Xiaomi 12 Pro realme GT 2 Pro RedMagic 7 Galaxy S22 Ultra Google Pixel 6 Pro
Procesador Snapdragon 8 Gen 1 Snapdragon 8 Gen 1 Snapdragon 8 Gen 1 Exynos 2200 Google Tensor
Geekbench 5 Single 1.130 1.262 1.235 1.157 1.055
Geekbench 5 Multi 3.411 3.492 3.841 3.664 2.924
3D Mark Wild Life 7.160 | 42,9 fps 9.903 | 59,3 fps 10.160 | 60,8 fps 7.164 | 42,9 fps 6.647 | 39,80 fps
AnTuTu 961.300 1.023.789 1.043.833 892.692 719. 123
PC Mark 13.115 12.936 12.598 15.501 11.896

En los test sintéticos, la CPU saca pecho y, curiosamente, la GPU está por debajo de lo que esperábamos en esta generación, ya que está ahí ahí con la del Exynos 2200 y, como digo, no a la altura (en puntuación) de los otros dos terminales con Snapdragon 8 Gen 1.

Como te decimos siempre, los benchmarks no lo son todo y, pese a esto, el rendimiento en juegos es genial. Eso sí, se calienta y en Call of Duty no pasa nada, pero si te tiras una hora en Genshin, hay estrangulamiento térmico.

Lo hemos visto en otros terminales con este SoC, así que no es cosa de Xiaomi sino de Qualcomm, pero que sepas que está ahí y, quizá por eso, Xiaomi puede haber limitado la frecuencia de la GPU. Y es que, tras pasar los test varias veces con el modo de máximo rendimiento activo, la puntuación era la misma.

Más allá de ese detalle, el móvil vuela en el día a día gracias a una memoria UFS que da un muy buen resultado de lectura y escritura y un MIUI 13 que no diré que está optimizado, pero que sí se mueve genial con un SoC tan potente.

Xiaomi 12 Pro realme GT 2 Pro Galaxy S22 Ultra Google Pixel 6 Pro OnePlus 9 Pro Xiaomi Mi 11 Ultra
Escritura secuencial 655,9 MB/s 579,08 MB/s 362,1 MB/s 205,57 MB/s 502, 92 MB/s 509,62 MB/s
Lectura secuencial 824,21 MB/s 1,06 GB/s 1,19 GB/s 1,05 GB/s 1,41 GB/s 1 GB/s
Escritura aleatoria 29,23 MB/s 29,69 MB/s 33,73 MB/s 21,33 MB/s 39,65 MB/s 20,26 MB/s
Lectura aleatoria 22,87 MB/s 24,84 MB/s 20,74 MB/s 11,49 MB/s 32,93 MB/s 18,53 MB/s
Velocidad de copia en memoria 12,36 GB/s 14,09 GB/s 14,90 GB/s 14,35 GB/s 12,33 GB/s 10,23 GB/s

Realmente no puedo decir que exista optimización porque ya no sé si es eso o que, simplemente, al tener ese hardware el software pues… vuela, pero lo que te debe importar es que, en el día a día, vas a tener un móvil muy, muy rápido.

El lector de huellas en pantalla funciona bien, las animaciones son fluidas, las transiciones entre menús y aplicaciones son rápidas, no he tenido cuelgues ni cierres inesperados, la multitarea funciona a la perfección y, en definitiva, he tenido una experiencia genial.

Suelo ser muy crítico con MIUI porque es un hecho que no optimizan al lanzar tantísimos sistemas, pero aquí, con Android 12, además, la experiencia es genial.

Eso sí, hay flecos. Por ejemplo, el modo oscuro sirve para ahorrar batería porque tiñe de negro muchos menús, pero hay zonas del sistema y algunas aplicaciones que, directamente, cuesta ver en modo oscuro. Discover, sin ir más lejos, es muy importante y es imposible ver bien los titulares si el modo oscuro está activado.

Además, hay un problema de drenaje de batería con mi unidad al activar el wifi, algo de lo que hablaré más adelante. También creo que tarda más de la cuenta en poner en segundo plano aplicaciones pesadas, pero bueno, todo eso se puede corregir mediante actualizaciones.

Lo que no van a mejorar es el sensor de proximidad porque, básicamente, no tiene. De nuevo nos encontramos un Xiaomi sin sensor de proximidad y vale, en uno de 200 euros lo puedo entender, pero no en el flagship.

Cámara a la altura de la gama PRO con un IMX 707 bestial

Puedes tener un móvil bien diseñado, potente y con buena pantalla, pero eso no es lo que hace que entres por la puerta principal en la gama TOP. Aunque en otras gamas más “bajas”, por decirlo de algún modo, las cámaras son las sacrificadas, cuando estás por encima de los 1.000 euros, hay que ofrecer un conjunto que sobresalga.

Bien, aunque ya conocíamos las especificaciones desde diciembre, lo cierto es que no las tenía todas conmigo cuando pensaba en la cámara de este móvil. Apple, Samsung y Oppo han puesto el listón altísimo, pero la verdad es que lo que me he encontrado es un conjunto casi, casi, excelente.

El sensor principal es el IMX 707, un nuevo sensor de Sony que cuenta con 50 megapíxeles y que tiene un tamaño bastante grande. Está estabilizado ópticamente y nos va a permitir capturar momentos con un gran nivel de detalle tanto en interiores como en exteriores.

Me gusta mucho la función de enfocar con un doble toque un objeto, persona u animal y que el foco no se pierda, pudiendo reencuadrar mediante posición sin tener que volver a enfocar. Si tienes niños o animales, esto te va a encantar.

Me gusta el procesado, creo que tiene un buen nivel de detalle y una nitidez correcta y los colores son supervistosos, sí, pero creo que los verdes y azules los acentúa demasiado.

Esto es opinión personal y va en función de los gustos. Si no quieres que sea tan saturado, prueba a desactivar la inteligencia artificial

Esta IA es algo que no me entusiasma porque, básicamente, lo que hace es reconocer la escena y si hay mucho verde piensa “hierba, verde supersaturado” y lo mismo si hay mucho cielo en la imagen, pero marcando más los azules.

Creo que el HDR funciona de manera muy correcta y de noche el resultado me gusta. Eso sí, todo depende de si hay farolas en los laterales de la imagen, ya que puede haber situaciones en la que se cuelen unos molestos ‘halos’ o flares en la foto.

Cuando se va la luz sale a relucir el tamaño del sensor y un buen procesado. Creo que el filtro denoise se pasa un poco y las texturas pueden quedar algo lavadas a la vez que la nitidez se aumenta de manera artificial, pero el cielo tiene el color del cielo y no es un modo noche que intenta convertir la noche en día.

Son fotos perfectamente utilizables en redes sociales, al igual que las que tenemos con el 2X. Este objetivo puede ser el polémico porque puede que se quede un poco corto. Un 3X, como mínimo, habría ido genial, pero al final es lo que tenemos y lo cierto es que funciona muy bien.

Buenas texturas, buena nitidez y un procesado que es muy similar al de la cámara principal. Llegamos hasta un 20x digital, pero no me parece, para nada, de calidad. Aunque tenemos 50 megapíxeles, se nota mucho cuándo es óptico y cuándo digital. 

Aquí, quizá, habría que haber trabajado mejor la IA del procesado, algo que Samsung ha hecho genial con el S22 Ultra -análisis-.

Me gusta que haya esta coherencia entre los colores de las distintas cámaras y esto es algo que se mantiene en el gran angular.

Aquí las texturas son más lavadas y de noche vemos un bajón claro, pero creo que de día se mantiene a la perfección sin efecto barril y sin aberración cromática. El HDR funciona muy bien en todas las cámaras, incluida en la frontal.

La foto de más abajo está tomada a contraluz y lo cierto es que es sorprendente el nivel de detalle que recupera, pero dicho esto, está demasiado lavada. Simplemente era una condición extrema para ver qué tal funcionaba.

En el resto de fotos con la frontal tenemos un muy buen nivel tanto por el detalle como por la nitidez.Y en vídeo lo cierto es que Xiaomi ha mejorado, pero se nota que hay cositas que hay que seguir puliendo.

Por un lado, me gustan los colores, me gusta la exposición y creo que se pasan un poco con la estabilización electrónica, pero se crea un efecto muy suave, como si fuera un gimbal. Sin embargo, no me gusta que la frontal solo llegue a 1.080p, algo que no entiendo en absoluto.

Además, Xiaomi hizo hincapié en la captura de vídeo de noche o en condiciones de poca luz y sí, hay una mejora, pero siguen apareciendo artefactos en la toma. 

Creo que la base es buena de cara a la siguiente generación, pero lo que tengo claro es que como cámara de fotos es espectacular y, como vídeo, tenemos un notable en el rango de precio en el que estamos.

Un cargador alucinante que vas a tener que llevar siempre en la mochila

La potencia (y una pantalla como la que monta este Xiaomi 12 Pro) tiene un precio y, en este caso, a quien se lo cobran es a la batería.

Xiaomi creo que ha hecho los deberes al incluir una batería de 4.600 mAh, una cantidad que me parece adecuada teniendo en cuenta las dimensiones y el espacio interno que ocupan el disipador del Snapdragon 8 Gen 1, así como el gran módulo de cámara para los tres sensores que hay.

Así que, por ese lado, nada que objetar. Ahora bien, en el día a día tengo entre 4:30 (sin wifi, con hasta 120 Hz y WQHD+ en modo de ahorro de energía automático) y 5:30 horas de pantalla, este último caso siendo generoso y activando los 60 Hz de refresco. 

En total es unas 24 horas de móvil lejos de la corriente el día que no lo uso mucho, pero como me ponga a jugar o a grabar vídeo a 4K60, la cosa cambia.

Siempre digo que no soy un usuario modelo porque uso mucho el móvil, pero entre lo que consumen los componentes y algún que otro bug de MIUI, no estamos ante un móvil que te vaya a dar más de 6 horas de pantalla, creo, en ningún caso.

De hecho, un bug que me he encontrado es que el wifi drena la batería que da gusto. Desactivándolo consigo una hora más de pantalla, pero no es plan de ir tirando siempre de datos, sobre todo dentro de casa.

Lo bueno es que tenemos una carga rapidísima incluida en la caja. El cargador de 120 W permite el 100% en menos de media hora con un 50% en apenas 11 minutos, ambas mediciones con el móvil encendido, no desde apagado donde se consigue una carga completa en unos 20 minutos.

También contamos con carga de 50 W inalámbrica si tenemos el cargador adecuado y vamos a poder compartir carga con hasta 10 W de potencia de manera inalámbrica, aunque no es algo que te recomiende teniendo en cuenta que la autonomía del terminal es bastante justa.

Xiaomi se ha vuelto mayor

El año pasado Xiaomi empezó a emplear un discurso en el que anunciaban sus nuevas intenciones. Querían dejar de ser esa marca calidad/precio que les ha llevado a ser una de las compañías más potentes en lo que a ventas se refiere en el segmento de móviles para ser más… premium.

Si quieres calidad/precio tienes los Redmi y los POCO, pero los Xiaomi querían subir de categoría. El año pasado ya nos daba la sensación de que las intenciones estaban ahí, pero en algunos casos no llegaban a cumplir del todo por diferentes motivos.

Ahora, sin embargo, tenemos dos propuestas que están perfectamente encuadradas en esa categoría premium a la que aspiran. Ya analizaremos el Xiaomi 12, pero este 12 Pro podemos decir que “está en precio”.

Es decir, sí, es caro y, además, no hay una rebaja inicial como solíamos ver hasta ahora, ya que esa sería una forma de devaluar, entre comillas, el producto y las intenciones de Xiaomi de lanzar algo premium a un precio “justo” de inicio, pero con el móvil en la mano, queda claro que estamos ante un gama premium.

Por diseño, materiales y rendimiento, el Xiaomi 12 Pro convence totalmente y el rendimiento de las cámaras, que era lo que más miedo me daba, lo cierto es que es excelente prácticamente en cualquier situación.

El vídeo es cierto que no está todavía a la altura del precio por la calidad de imagen, que no por una estabilización que me ha encantado, y le falta un 3x en lugar del 2x que incorpora, pero más allá de eso, este conjunto de cámaras te puede dar muchas alegrías.

MIUI 13 funciona bien con este hardware tan potente, la carga de 120 W es una auténtica delicia y el alto consumo de batería se puede mitigar mediante actualizaciones. La ridícula ausencia del sensor de proximidad no hay quien lo arregle, eso sí.

Así que, sí, en esos 1.000 euros tiene muchísima competencia, pero creo que se han ganado el puesto en la gama TOP, algo que llevan persiguiendo varios meses.

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